lunes, 12 de mayo de 2008

Alavés 0 - 0 Albacete

El técnico albiazul apuntó ya al próximo partido y lamentó la «falta de acierto» de cara al marco rival para justificar un nuevo traspié del Alavés, que llegó «muy cansado al final».
Resignación y discurso de esperanza. José María Salmerón apuntó a la falta de puntería para acatar un empate insuficiente a todas luces y apeló a un espíritu combativo para levantarse y buscar la victoria en Los Pajaritos, donde el Numancia buscará certificar su ascenso matemático a Primera División. «Los chicos lo han intentado todo, pero no hemos tenido acierto de cara a portería. Ha sido un palo porque era un partido importante, pero no podemos bajar lo brazos y hay que ir a Soria a ganar», reflexionó el entrenador albiazul.Su análisis del partido giró alrededor de la falta de puntería. «He contado cuatro manos a mano con el portero y no hemos resuelto», lamentó el técnico almeriense, que reconoció que el conjunto vitoriano llegó «muy cansado al final». «Ha habido momentos en los que el partido ha estado muy abierto y hemos corrido riesgos porque había que ir a por el triunfo. Hemos intentando refrescar la delantera porque han llegado muy cansados» -Aganzo y Adrián-. «El equipo estaba bajando físicamente», explicó Salmerón.«Pero no ha habido acierto» -incidió-. «El fútbol tiene esto. A veces no estás con la tranquilidad necesaria. Hemos intentado tratar bien el balón, pero el Albacete retrasa las líneas y acumula hombres defensivamente. Después es normal que pueda existir miedo a que te marquen».Y su discurso acabó centrado en el próximo compromiso. Complicada misión en Los Pajaritos. Salmerón asegura no entender del nombre de los rivales. «No podemos bajar los brazos en ningún partido de los que quedan. El Nástic ya ganó en el campo del Málaga y el equipo está capacitado para ganar en Soria», aseguró el entrenador alavesista.Augura batalla hasta el final. «El objetivo era ganar y el equipo está decepcionado, pero hemos sumado un punto, nos quedamos con 42 y el 'gol average' a favor. Estamos todos metidos ahí y sabíamos que, pasara lo que pasara, este resultado no era decisivo. Hay que levantar los ánimos de todos y pensar que podemos, seguir hasta el final para que el Alavés esté la próxima temporada en Segunda División y pelear el domingo en Soria como si fuera el último partido», concluyó José María Salmerón, que entiende «la decepción de la afición».

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