
A la cuarta Final Four consecutiva fue la vencida. No ganó, pero el Baskonia definitivamente fue a ganar, con las mismas intenciones que la pancarta de unos aficionados rusos que decía "We are here to win". Y vaya si lo hizo, porque a mí me quedó la sensación de que llegar a la final estuvo más cerca de lo que aparenta.Con igualdad a tope en el marcador, 61-63 para los rusos, y hablo momentos después de la dudosa antideportiva señalada a Prigioni, Andersen cometía dobles que no fueron pitadas. Le pasó el balón a Langdon y Rakocevic le robó el balón limpiamente. Falta y dos tiros libres que el de Alaska no falla. 61-65 y un Baskonia bastante descentrado tras tres clamorosos fallos arbitrales (la antideportiva, dobles de Andersen y falta de Rakocevic), que quizá fueron los únicos que cometío el trío arbitral durante todo el partido, pero que se encadenaron en un espacio de tiempo muy corto en los instantes más decisivos.El Cska aprovechó el único momento en el que el Baskonia no se concentró exclusivamente en el juego y se marcó un parcial 0-10 que resultó imposible de remontar en los últimos cinco minutos del partido, pese a que si Mickeal no hubiera tenido la mala suerte de que botó el balón en el pie de Smodis se habrían tenido más posibilidades.
Como muy bien dice Jon, ganar este trofeo es más díficil k ligar en euskadi,jejejje.
BY: Jon Narvaez
1 comentario:
Sin duda Araiz, sin duda. ¡Y mira que es difícil pillar algo por estas adorables pero castas tierras!
Publicar un comentario